La Bolivia que no cabe en un discurso
Rodrigo Paz llegó por primera vez a la Asamblea General de Naciones Unidas con una idea que atraviesa buena parte de su proyecto político: Bolivia necesita cerrar un ciclo y abrir otro. Ante el foro internacional, mostró una hoja de coca, recordó a Hugo Chávez y Evo Morales y sostuvo que “el socialismo y la ideología no dan de comer”. Habló de “capitalismo para todos”, de libre mercado y de una economía abierta al mundo. También puso sobre la mesa los minerales críticos, la inversión, el empleo, la tecnología y la necesidad de dejar atrás el viejo modelo extractivo. El mensaje es claro, la pregunta, menos sencilla, es cómo ese nuevo rumbo aterriza en un país donde la crisis todavía se mide en el mercado, en el surtidor y en el bolsillo de las familias.
Paz también llevó a Nueva York una parte de la crisis política boliviana. En sus 16 minutos ante la ONU habló de los 53 días de bloqueos de carreteras, de las dificultades para........
