Ganan como chorizos, pierden como bellacos
Ganan como chorizos, pierden como bellacos
Viendo jugar a la selección argentina cabe preguntarse si en las academias de allá les enseñan que el mejor adversario es el adversario muerto.
Hubo dos momentos divertidos de la final entre España y Argentina. En uno, Messi pedía tarjeta roja para Cucurella porque este se llevó la mano a la boca. Tendría hipo el español o bostezaba viendo "jugar" a los argentinos. En otro, Otamendi le explicaba modales a Rodri explicándole lo feo que se había comportado haciendo declaraciones antes del partido, mientras a su lado Paredes trataba de estrangular a Eric García y de robarle el reloj a Gavi.
Messi aprendió a jugar al fútbol en la Masía, pero se saltaba las clases de "valors". Paredes es lo que se llama en Argentina un jugador "canchero", pero no es lo mismo el juego viril que comportarse como un psicópata. Evidentemente, no es lo mismo la actitud de Messi –aunque ridículo tratando de sacar ventaja con una treta infantil, pero dentro de lo éticamente asumible en un campo de juego profesional–, que la violencia con la que se empleó Paredes al final del partido y varios jugadores argentinos durante todo el Mundial. Más o........
