La derecha tiesa
Tenemos una derecha tiesa, no solo de valor político y de proyecto nacional, sino además, tiesa de iniciativas.
Un amigo sevillano, detective privado desde hace 40 años, Juan Carlos Arias, acaba de escribir un libro sobre los tiesos, ese arquetipo del que nace no teniendo pero que maniobra con habilidad para parecer que tiene, sin pagar nunca porque no puede (o no quiere, que es otro tipo de tieso, el indecente, opuesto al digno, que es el tieso que sabe quién es y no se avergüenza de su condición).
La tiesura siempre indica una ausencia, de flexibilidad, de compostura, de dinero, de patrimonio, de moral, de vergüenza, de horizontes. En sentido socioeconómico, que levante la mano el que no sea un tieso. Sabido es que cuando nacemos, el mundo ya estaba repartido y que había quienes tenían y quienes no tenían, y los que no teníamos debíamos trabajar para los que tenían, particulares o Estado. En general, esos son —somos— los tiesos, esa gran mayoría nacional que produce ternura por padecer un destino. No será justo, pero es lo que hay.
Cuando los tiesos nacemos en sociedades liberales, más o menos abiertas, podemos mejorar mucho nuestro futuro hasta el punto de dejar de ser unos tiesos, con invenciones, estudios, trabajo, ahorro, astucia, suerte… Cuando nacemos en sociedades cerradas, como las comunistas o las nacionalistas, no podemos aspirar a aprovechar oportunidades que ya vienen definidas y........
