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PISA: seguimos sin aprender la lección

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PISA: seguimos sin aprender la lección

Nada ha cambiado sustancialmente. Llevamos dos décadas perdiendo pie, con notas cada vez más bajas y alejándonos de los que mejor lo hacen.

Viendo algunos titulares parecería como si lo del último Informe PISA, publicado esta semana, fuera una enorme sorpresa. Algo inesperado. Un bofetón que no sabemos de dónde viene.

En realidad, en esta ocasión, la magnitud del desastre para la educación española puede que sí sea relativamente llamativa. Pero la tendencia es la misma de los últimos 20-25 años. Nada ha cambiado sustancialmente. Llevamos dos décadas perdiendo pie, con notas cada vez más bajas y alejándonos de los que mejor lo hacen. ¿Qué en esta ocasión el batacazo ha sido algo más fuerte de lo previsto? Quizás, pero sería una cuestión de matiz. Lo relevante (hacia dónde nos dirigimos) no se ha modificado.

Lo que sí ha sido significativo es la reacción, muy previsible. Como ya no cuelan las excusas del tipo "y tú más", porque caemos más que casi todos los países, se ha tenido que buscar un culpable que sea relativamente popular y ante el que los responsables parezcan impotentes: las pantallas. Si hasta Pedro Sánchez ya le declaró la guerra a los tecno-oligarcas hace unos meses. Pues ahora, con más razón, no sólo nos saturan de influencers de extrema derecha que no nos dejan ver todo lo que está consiguiendo este Gobierno; además, están impidiendo que nuestros niños estudien. Cualquier cosa con tal de no reconocer el fracaso del modelo que lleva vigente en España desde hace cuatro décadas o de no admitir que los problemas de las escuelas públicas (también privadas y concertadas, pero menos) en nuestro país van mucho más allá de si hay aire acondicionado en las aulas.

Lo primero, antes de que nadie mire al árbitro: PISA es un examen de un organismo gubernamental (la OCDE) y, si acaso, tirando a intervencionista. Es decir, si tiene un sesgo es más bien pro-socialdemócrata que otra cosa. Esto no invalida sus resultados (que, por cierto, tampoco debemos interpretar como si fueran las Tablas de la Ley, grabadas en piedra), pero que no nos digan que es fruto de la maquinación de un oscuro lobby de empresarios que quiere privatizar el sistema (más bien al contrario, en los informes de la OCDE sobre educación se intuye una sospecha poco fundada, de acuerdo a sus propios resultados, a la competencia o el mercado).

Dicho esto, lo que los resultados de PISA llevan mostrando desde hace veinte años es bastante consistente, en........

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