Llueve sobre mojado
Un coche circulando el miércoles en València en plena tormenta. / Miguel Angel Montesinos
El anunciado diluvio del miércoles es otro aviso de la necesidad de consensuar, de una vez por todas, las políticas de emergencias. Volver a enredarse sobre si la alerta debía ser naranja o roja, o sobre si los mensajes de ES-Alert llegaron otra vez tarde, significa haber aprendido muy poco de la tragedia de hace dos años. Y supone también faltar a la memoria de sus víctimas y añadir desasosiego a sus familiares.
Los profesionales del enredo ya afilan sus armas digitales. Sabemos quiénes son y el error sería volver a........
