Juan Marsé: Escribir, nadar, leer
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Juan Marsé
Notas para unas memorias que nunca escribiré
Edición y prólogo de Ignacio Echevarría
Barcelona, Lumen, 2021, 441 pp.
El escritor Juan Marsé falleció el 18 de julio de 2020. A lo largo de su vida –nacido en Barcelona, en 1933– publicó decenas de artículos, en revistas como Bocaccio o Por Favor o bien en el diario El País, numerosos cuentos y algunos libros dedicados al cine. Su obra novelística es amplia, conformada por una quincena de títulos: Encerrados con un solo juguete (1960), Esta cara de la luna (1962), Últimas tardes con Teresa (1966), La oscura historia de la prima Montse (1970), Si te dicen que caí (1973), La muchacha de las bragas de oro (1978), Un día volveré (1982), Ronda del Guinardó (1984), El amante bilingüe (1990), El embrujo de Shanghai (1993), Rabos de lagartija (2000), Canciones de amor en el Lolita’s Club (2005), Caligrafía de los sueños (2011), Noticias felices en aviones de papel (2014) y Esa puta tan distinguida (2016). Ocho de estas novelas han sido adaptadas al cine. Se le concedió, en la edición de 2008, el Premio de literatura en lengua castellana Miguel de Cervantes, la principal distinción de las letras hispánicas. Cuenta con una excelente biografía dedicada, obra de Josep Maria Cuenca: Mientras llega la felicidad. Una biografía de Juan Marsé (2015). A mi juicio, ha sido, sin lugar a dudas, el narrador español más importante del último medio siglo.
En los postreros meses de vida, a pesar de su mal estado de salud, Juan Marsé estuvo revisando y corrigiendo un par de libros para su publicación, que han visto la luz de manera póstuma –algo que no estaba inicialmente previsto– en la editorial Lumen. Por una parte, Viaje al sur, escrito a principios de los años sesenta para Ruedo Ibérico, aunque no publicado entonces y ahora recuperado, que salió de la imprenta en verano de 2020, pocas semanas después de su muerte. Se trata de una obra preciosa, con fotografías de 1962 de Albert Ripoll Guspi y una muy interesante introducción de Andreu Jaume. De otra, Notas para unas memorias que nunca escribiré, que ha llegado a las librerías en marzo de 2021. Componen este último volumen, entregado por el autor a su editora María Fasce, definitivamente listo, el 28 de mayo de 2020, el diario que Marsé llevó a lo largo de 2004 y anotaciones varias en tres libretas, fechadas entre 2006 y 2019. De la impecable edición, así como de redactar un prólogo, se ha ocupado Ignacio Echevarría. Las más de un centenar de páginas de notas aclaratorias, que figuran al final del libro para no distraer la lectura, resultan muy útiles.
El dietario de 2004 –y de los cinco primeros días de 2005– rezuma escepticismo sobre la propia fórmula escritural. La interrogación sobre las razones que le impulsan a llevar el diario es recurrente: “Vuelvo a preguntarme por qué escribo este diario. Respuesta: me he impuesto una disciplina” (18 de febrero). La disciplina aparece de manera reiterada como motivo: “Pero una vez y otra me digo: solo escribo este diario por cumplir una disciplina que me impuse. En realidad no tengo ganas de contar nada, y menos si tiene que ver conmigo” (15 de diciembre). El 5 de enero de 2005, último día de anotaciones, insiste: “Y termino este sonso diario convencido más que nunca de la persistencia de mi desidia, mi absoluta desgana en bucear dentro de mí mismo. Queda bien demostrado que no hay asunto que me aburra tanto como hablar de mí mismo.” A pesar de todo, el conjunto resulta de notable interés. No solamente para entender mejor el proceso creativo del autor o el campo cultural del que forma parte, sino para reflexionar, sarcasmo mediante en ocasiones, sobre temas fundamentales como el papel de la ficción –y su descrédito, que tanto preocupa al autor– o de la prensa en la España de principios del siglo XXI. El dietario, pesimista, más de inventario que íntimo, desprende un aire eminentemente crepuscular. La frase final es ilustrativa: “un año más de una vida que siento muy acabada”. De ahí el recuerdo de la feliz infancia. Considera con razón Echevarría que en estas entradas hallamos “el más........
