menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

La empresa que piensa

30 0
18.08.2026

Nombre de usuario o dirección de correo

Hace apenas unos meses, Duolingo quiso demostrar que era una empresa del futuro. Después de declararse “AI-first” (que implica adoptar una estrategia donde la IA está al centro de las operaciones) llegó a considerar el uso de inteligencia artificial como un criterio para evaluar el desempeño de sus empleados. Pero sus propios trabajadores cuestionaron la decisión con una interesante pregunta: ¿debían utilizar inteligencia artificial porque mejoraba realmente su trabajo o simplemente porque la empresa había decidido que había que utilizarla?

Luis von Ahn, su fundador y director general, escuchó, reconsideró la política y dio marcha atrás. La anécdota contiene una de las grandes lecciones empresariales de nuestro tiempo. De este modo, Duolingo descubrió algo que muchas empresas todavía no comprenden: convertirse en una empresa “AI-first” no significa poner a la inteligencia artificial primero. Significa construir una organización suficientemente inteligente para saber cuándo utilizarla, cuándo cuestionarla y cuándo cambiar de opinión.

Como Duolingo, muchas compañías se apresuran a comprar modelos y automatizar tareas, cuando la verdadera transformación exige algo mucho más difícil: rediseñar cómo trabajan, deciden y aprenden. Ahí puede estar la gran paradoja empresarial de nuestro tiempo. La inteligencia artificial se democratizará; la inteligencia organizacional, no. Cuando todos tengan acceso a algoritmos extraordinarios, la ventaja ya no será tener la IA más avanzada, sino construir la organización que mejor sepa pensar con ella.

Durante más de dos siglos, la teoría de la empresa ha intentado explicar por qué unas organizaciones prosperan mientras otras fracasan. Adam Smith encontró parte de la respuesta en la división del trabajo. Frederick Taylor convirtió la eficiencia en ciencia. Henry Ford revolucionó la producción en masa. Alfred Chandler mostró la importancia de coordinar operaciones complejas. Peter Drucker anticipó que el conocimiento sustituiría gradualmente al capital físico como recurso estratégico. Todos describían acertadamente el mundo de su tiempo.

Hoy ese mundo vuelve a cambiar. Nunca habíamos tenido acceso a tanta información y herramientas para analizarla. Los algoritmos producen respuestas extraordinariamente rápido. Lo difícil comienza a ser formular las preguntas........

© Letras Libres