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Para la 4T la cultura no importa

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17.02.2026

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Al menos ocho destrucciones han cimbrado a la 4T cultural. La primera fue la destrucción de sus propias promesas. En el folleto El poder de la cultura difundido en junio de 2018, la inminente secretaria de Cultura Alejandra Frausto anticipó que no se apostaría por la construcción de más infraestructura, sino por la conservación y remodelación de la existente; aseguró que se anunciaría un fondo para la prevención de desastres con visión prospectiva para la custodia del patrimonio cultural; garantizó el apoyo a las industrias y las PYMES culturales a través de fondos de inversión, etc. Nada de ello sucedió.

Frausto organizó trece mesas con la participación de la comunidad cultural sobre temas relevantes que perfilarían el Programa Sectorial de Cultura 2020-2024. Una primera mala señal fue que canceló tres de ellas: diplomacia cultural, archivos y memoria, y periodismo. No se creó el sitio web prometido que recopilaría lo conversado. El Programa Sectorial no incorporó las propuestas de las mesas. Fue la segunda destrucción: la de la confianza.

La tercera fue la destrucción de la vocación del servicio público cultural. La llegada de Morena a las oficinas fue un acto de barbarie. La experiencia de un consistente equipo de profesionales fue desperdiciada. El episodio más escandaloso fue el cese de Daniel Goldin de la dirección de la Biblioteca José Vasconcelos sede Buenavista. La oficina fue ocupada por Marx Arriaga, recién nombrado director de la Red Nacional de Bibliotecas, que dejaría luego de inconformarse por el bajo presupuesto que recibió. Dada su cercanía con Beatriz Gutiérrez Müller, de quien fue lector sinodal y asesor de tesis en 2013, lo volvieron director de Materiales Educativos de la SEP, donde hizo añicos los contenidos de los Libros de Texto Gratuitos.

Abraham Nuncio, nombrado director de la Biblioteca José Vasconcelos sede Ciudadela en marzo de 2019, renunció el 24 de junio. Según su versión fue porque se venció su contrato, pero en realidad advirtió que no contaría con presupuesto y los trabajadores le habían cerrado el recinto. Laura Esquivel fue designada subsecretaria de Diversidad Cultural y declinó antes de tomar posesión, pues le pareció una carga administrativa excesiva, pero a cambio aceptó la embajada de México en Brasil. Esa fue la misma razón por la que Margo Glantz dejó de un momento al otro la dirección del Fondo de Cultura Económica, lo que facilitó la llegada de Taibo II, previo cambio de la ley que impedía su nombramiento. Pronto salió también Mario Bellatin del Fonca. Desde las primeras semanas que tomó posesión Antonio Martínez Velázquez como titular de Comunicación Social, confrontó a los periodistas, anunció la organización de talleres para que pulieran su oficio y canceló la colección “Periodismo Cultural” porque no se vendía, aunque varios títulos agotados llevaban tiempo sin reimprimirse y con distribución deficiente.

La política cultural como tal fue la cuarta destrucción.

Sin consideración alguna a lo establecido en el Programa Sectorial, amlo definió en su matiné dos prioridades: el Proyecto Chapultepec y el Tren Maya. Anunciado el 2 de abril de 2019 bajo la coordinación de Gabriel Orozco, Chapultepec absorbió el 25% del presupuesto federal anual que fue tomado de la SC, a la que se le redujo en 2020 el 70% a causa de la pandemia del covid. El recurso se canalizaba a Claudia Sheinbaum, la jefa de Gobierno, quien lo destinó al........

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