El Once: sin autonomía, con censura y sin futuro
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El 2 de marzo de 1959, el Canal Once inició sus transmisiones, como la primera estación cultural y educativa de América Latina. En sus mejores épocas, varios de sus programas, como el noticiero Hoy en la cultura de Sari Bermúdez, Aquí nos tocó vivir de Cristina Pacheco, Reflexiones de Verónica Ortiz y Arreola y su mundo de Juan José Arreola, fueron emblemáticos.
Desde 2019, cuando cumplió 60 años, el Once ha fungido como un medio de propaganda política y de linchamiento a los opositores del gobierno federal. El lanzamiento de sus nuevos programas ha sido repudiado por la audiencia y lo único que trasciende son los escándalos de la censura. El 6 de marzo de ese año, el hasta entonces senador morenista por Tlaxcala José António Álvarez Lima asumió la dirección del canal, invitado por AMLO.
A su llegada, la televisora constaba de cuatro estudios y 450 trabajadores, contratados por honorarios, “lo cual les conviene, porque no sólo trabajan aquí”, aseveró con involuntario sarcasmo, suponemos porque no le alcanza el suelo del canal. El Once estaba subutilizado, aseveró el tlaxcalteco, debe ocuparse de su propia producción y no encomendarla a terceros, y requería de más presupuesto y de una actualización tecnológica, diagnosticó el nuevo titular. Al igual que Armando Casas (el primer director del Veintidós en el sexenio de AMLO), no escatimó en promesas en el ámbito de la libertad de expresión. Prometió “pluralismo” y “más oferta informativa”, y como Casas, no cumplió.
Álvarez Lima se explayó.
El Once sería una institución donde prevalecería el “pluralismo (…) la libertad, la justicia, la difusión de la cultura, la ciencia y la tecnología”. La “oferta informativa” se incrementaría y los programas de opinión serían enriquecidos con reportajes y crónicas que “contextualicen las conversaciones”. La meta era llegar a aquellos 40 millones que no tenían acceso a la televisión de paga ni al streaming. Eso sí, aceptó que desconocía el perfil de las audiencias reales y potenciales del Once –al que se opuso a llamar “canal”, pues........
