Colegas admirables
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Las opiniones derogativas de unos autores sobre otros pueden ser reveladoras y hasta geniales, como los buenos apodos y las buenas caricaturas. Circulan como literatura oral y en cartas, biografías y comentarios. Se han hecho antologías, sobre todo en inglés. Hay un antecedente en la Vida de los filósofos más ilustres de Diógenes Laercio, un costal de anécdotas, opiniones y chismes compilado en el siglo III.
Muchos juicios negativos no expresan más que ignorancia, desprecio, envidia, celos, enemistad o resentimiento, sin gracia literaria ni sentido crítico. Algunos son más reveladores del que opina que de la obra menospreciada. Hay una impotencia cómica en el desahogo de Gombrowicz, cuando se va por fin de Buenos Aires y grita desde el barco a los argentinos: ¡Maten a Borges!
En el extremo opuesto, la degradación que hace Colette de la música de Bach, con una metáfora inesperada que llega hasta el oído, revela la grandeza de una música que puede parecer ronroneo.
Hay antologías complacientes en devaluar la celebridad, como paparazos felices de rebajar todo a su nivel. También es lamentable la tradición de citar sin referencias exactas. Pero tomarse libertades para hacer frases más redondas (algo que viene de la literatura oral) tiene sus ventajas, a las cuales me atuve.
Hesíodo, Pitágoras, Jenófanes y Hecateo sabían muchas cosas, pero no entendían ninguna. Heráclito
Las obras de Eurípides son colecciones de clichés. Aristófanes
Si Jenófanes habla, sería indecente callar. Aristóteles
Hasta el buen Homero dormita, y se pierde en lo que estaba diciendo. Horacio
Lo que recitas en tu plagio es mío, Fidentino. Pero dicho tan mal que hasta parece tuyo. Catulo
Cicerón es un gran orador de poca sustancia y mucho viento. Montaigne
Los seis volúmenes de La reina de las hadas de Edmund Spenser mantienen su lugar entre los clásicos de nuestros anaqueles, pero rara vez salen de ahí. David Hume
Ningún poeta hay tan malo como Cervantes, ni........
