“Escribir poesía significa atreverse desvergonzadamente”. Conversación con Valerio Magrelli
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Valerio Magrelli es uno de los poetas italianos más importantes de su generación. Estudió filosofía en la Universidad de Roma La Sapienza, de donde se graduó en 1984 con una tesis sobre Joseph Joubert. Cinco años después obtuvo el doctorado en literatura francesa en la misma universidad. Desde el 2000 es profesor en la Universidad de Cassino. Octavio Paz dijo que “su poesía es un soliloquio escrito con lápiz en un pequeño cuaderno a las horas más altas y silenciosas de la noche. Poesía clara como el agua en el vaso de vidrio y, como ella, vertiginosa: en su claridad se ahogan las miradas. Poesía en la que el pensamiento se mira pensar y, al pensarse, se desvanece.” En español, Visor ha publicado Ora serrata retinae y Vetas y naturalezas.
¿Cuál es el mejor título que hayas escuchado para un poemario y por qué?
En mi opinión (y a pesar de ella), el título más bonito no pertenece a un libro de poemas, sino a una novela, que no me gusta mucho. Me refiero a Pregúntale al polvo, que en su increíble original en inglés suena: Ask the dust.
Escribiste: “No tener nada que escribir/ ese castigo infantil, interminable/ de aquellos que no encuentran donde quedarse/ en un país extranjero.” ¿Qué haces cuando no puedes escribir poesía? ¿Traduces a otros poetas? ¿Has considerado alguna vez dejar de escribir, abandonar la poesía?
Cuando no puedo escribir poesía solo espero. Sin embargo, fiel a la exhortación evangélica “estote parati” (es decir, “estar listo”, “estar preparado”), siempre estoy alerta, listo para recoger algunas imágenes, algunos ritmos, algunos fantasmas de verso. Solo traduzco por trabajo, aunque a veces me divierta mucho. El resto de mi vida lo dedico a hacer proyectos, novelas, ensayos, películas, obras de teatro, incluso guiones para series de televisión, todos planes estrictamente abandonados. Renunciar a escribir poesía me parece demasiado presuntuoso: ya hay quienes deciden por nosotros.
William Wordsworth dijo que la poesía surge de “emociones reconstruidas en tranquilidad”. ¿Es esa la forma en la que escribes poesía?
Como escribí una vez en un manual intitulado ¿Qué es la poesía?, para mí, la definición más hermosa de poesía es la que Alfred Jarry ofreció de la Patafísica, esa disciplina imaginaria que fundó: “Ciencia de las excepciones”. Creo que cada poema, considerado en sí mismo, es siempre único, excepcional. Por supuesto, esto no significa que no sea el resultado de una cultura, una época, una tradición, una ideología, entrelazado con el mundo del que surge, tejido con sus hilos, nutrido y justificado por la Historia. Pero el hecho es que puede decirse que un texto poético es tal porque, literalmente, no hay otro igual. Inaprensible para los médiums, para las estadísticas, para los diagramas insignes de la producción en masa, la obra de arte, fósil en movimiento, se encuentra recogida en su aura como un insecto en ámbar, huella, producto individual hecho a mano, y concebido para pasar de mano en mano. Es por eso que yo diría que en la poesía la única regla a tener en cuenta es no tener reglas, con todo lo que esto implica acerca de cómo y cuándo escribir versos.
André Breton, hablando de la compleja relación entre libre albedrío y aleatoriedad (o casualidad) en el amor, acuñó el término “azar objetivo” (hasard objectif). La idea es que, en cualquier ejemplo de amor que tomemos, hay, antes de cualquier decisión libre de un individuo, un evento fortuito (o muchos) que determina lo que sucede después, de manera que parece como si hubiera sido el destino. ¿Podemos hablar de la poesía de forma similar? En otras palabras, ¿hay algo que dispara el poema (como la Musa), algo sin lo cual el poeta es........
