Estrafalarios e íntimos
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Cuando yo era adolescente, la segunda cadena de Televisión Española emitía, los viernes por la noche y hasta la madrugada, películas de autor. Creo que la primera sesión era un ciclo de un director renombrado, como podrían ser Bergman o Rossellini, y en la segunda emitían una película independiente. Algunas se habrían estrenado en las salas españolas de las ciudades grandes, pero entonces ver películas raras no era tan fácil como ahora, aunque por otro lado los programadores de televisión eran más audaces. Las horas de emisión eran fijas. Si querías ver la película, podías sentarte frente a la tele a la hora prevista o grabarla en vídeo. Yo volvía de dar una vuelta con mis amigos, cenaba con mis padres y mi hermana si estaban y luego me quedaba sola hasta tardísimo viendo aquellas películas, las que fueran. Me acuerdo de las de Hal Hartley. De otra que se llamaba Julia tiene dos amantes recuerdo que estaban todo el rato hablando por teléfono. Volvías de dar un paseo y de socializar pero esas horas raras en tu casa sosegada, cuando todos estaban en la cama, eran como un ingreso en una nueva personalidad tuya. Las últimas horas del viernes, entonces, eran muy densas en la configuración de tu nueva personalidad, con una parte de socialización con tus amigos y la posterior exposición solitaria a mundos nuevos. Me ha venido a la mente un aforismo que dice que el carácter se forja los domingos por la tarde (que veo que es de........
