El Palo Canario de Lanzarote
Lanzarote tiene tesoros en sus entrañas.
No me refiero a la olivina, ni al calor de sus volcanes o a monumentos como la Cueva de los Verdes o los Jameos del Agua.
Sus antiguos pobladores no buscaban o excavaban cuevas en las cumbres o barrancos, como pasaba en Tenerife u otras islas montañosas. En Titerogakat, los mahos excavaban en el suelo o aprovechaban las cuevas naturales para no estar a la vista de piratas y otros saqueadores que visitaban continuamente el Archipiélago.
Del interior de esa tierra, de sus entrañas, nace mi estimado amigo Ramón Alfonso Hernández. Ramón se ha ganado, por méritos propios, ser conocido........
