El traje de la verdad
Hay personas que parecen escritas por un sastre de la exageración. Hay ciertos amigos y personajes públicos —artistas de raza, tótems de la canción que desafían las costuras del tiempo— que se nos presentan envueltos en una aparatosa escenografía. Nos acostumbramos a verlos a través de un filtro de artificio, como si cada gesto, cada arruga ensayada y cada palabra respondieran a una implacable estrategia de márketing o a un capricho del ego. Durante años, la mirada crítica los catalogó de impostados, de criaturas hechas a base de cartón piedra y vanidad.
Sin embargo, el tiempo —ese juez implacable que todo lo disuelve y que tan bien retrata las........
