Zapatero, un hombre de negocios
Ayer fue el día. Zapatero se presentó ante el juez para responder por todos aquellos delitos que se le imputan. La España socialista ansiaba escuchar al expresidente e incluso deseaba ser convencida para mantener la fe en el que hasta hace poco era su faro espiritual. Él no era un Cerdán de la vida que caciqueaba entre tinieblas. Tampoco era un Ábalos que se gastaba en prostitutas el dinero de todos los españoles. Fue el presidente de un Gobierno sin corrupción y un ejemplo ético y hasta icónico de lo que es un servidor público. Para los suyos era un estandarte de los valores nobles que debe representar la buena política. Creían en él ciegamente y pensaban que si Zapatero era amigo........
