Trump asfixia a Cuba
La estrategia de Donald Trump de cortar la llegada del petróleo venezolano a Cuba está asfixiando a la isla. Los pilares del castrismo, como la sanidad, la educación y la lucha contra la pobreza, se están resquebrajando ante los últimos golpes del presidente de Estados Unidos sobre una sociedad desesperanzada, en la que solo sigue funcionando el aparato represivo y donde la electricidad es casi un lujo, con una inflación del 10 %.
Las calles de La Habana son un hervidero de urgencias, y la mendicidad es cada vez más persistente en un país donde el salario medio mensual es de apenas 15 dólares, con una pensión mínima de 7. En estas circunstancias, ha aumentado la inseguridad porque «la calle está caliente», con el consiguiente deterioro vital.
La asfixia energética a la que EE.UU. ha condenado a la isla conlleva la paralización de buena parte de la economía del país. Cuando a Trump se le pregunta por Cuba, responde: «Parece que está lista para caer, porque sin el petróleo venezolano no va a poder sobrevivir». Sin embargo, el castrismo sigue.
