Hay que buscar la fórmula
Se suele decir eso de que la alegría va por barrios cuando a uno le va genial y al del enfrente de pena. Lo que ya no sé es si esta expresión la podemos utilizar para describir los últimos resultados electorales, y particularmente los del PP y los del PSOE. A falta de conocer lo que decidirá la ciudadanía en las autonómicas de Castilla y León y de Andalucía, la tendencia electoral actual en España parece ser muy uniforme independientemente del territorio que se trate (a excepción de Galicia, donde Vox no ha penetrado en ningún lugar).
El PP sigue siendo el partido más votado y con más escaños, pero se deja por el camino apoyo popular. Por tanto, estas victorias amargas solo le sirven para dependen aún más del control de Vox al ser incapaces de aunar todo el voto de derecha (ello invalida, en la práctica, los planteamientos de que si no se tiene una mayoría parlamentaria capaz de aprobar los presupuestos hay que convocar automáticamente elecciones). El PSOE está tocando suelo. Su desgaste no lo amortigua ni tan siquiera un rostro conocido por las y los electorales. A su izquierda están con el enésimo intento de unir fuerzas (ahora con especial protagonismo por parte de Gabriel Rufián) pero, mientras tanto, su ligera subida no les sirve para dejar de ser los últimos y sin capacidad de que su fuerza sume lo suficiente para formar gobiernos progresistas (ha sido duro para Podemos que en Aragón hayan obtenido menos........
