La necesidad del derecho internacional: respuesta a ciertas críticas
Respondo a ciertas críticas a mi columna anterior acá en La Silla Vacía sobre el ataque militar de Estados Unidos a Venezuela, en especial a aquellas que Hannah Escobar formuló en X con el título: “Lo que te están diciendo (mintiendo)….”. Su análisis amerita una respuesta: es un texto bien escrito, que plantea un tema importante (el problema de la (in)eficacia del derecho internacional) y que ha circulado bastante. Además, esta respuesta me permite resaltar nuevamente la importancia de defender el derecho internacional y desarrollar ciertos puntos, que fueron presentados en forma esquemática en mi artículo anterior.
Algunas de las reflexiones de Escobar son pertinentes, pero me atribuye cosas que no dije e intenciones que no tengo. Y sobre todo creo que su planteamiento es equivocado: incurre en varios errores e inconsistencias y llega a conclusiones indeseables, como lo han mostrado algunas respuestas sólidas que ha recibido, como las de Mauricio Arroyave o Pascual Gaviria, que en esencia comparto.
Comienzo con sus cuestionamientos personales. No me detengo demasiado pues no es el punto fundamental: incluso si los defectos morales que Escobar me atribuye fueran ciertos, eso no invalidaría mis argumentos. Sin embargo, por dignidad, no puedo dejar de responder a esos ataques.
Escobar me atribuye indiferencia hacia el sufrimiento de los venezolanos y que mi análisis pretende mostrar superioridad moral, pero sin asumir riesgos; o peor aún, que, en el fondo, y con deshonestidad, busco legitimar la continuidad de la dictadura en Venezuela. Eso es falso. He escrito contra la dictadura venezolana desde hace muchos años muchas columnas. Además, desde Dejusticia, y en la medida de nuestras posibilidades, hemos acompañado la lucha de las organizaciones de la sociedad civil venezolana contra las atrocidades del régimen venezolano y hemos apoyado la búsqueda de una transición democrática. Y hemos promovido internamente, en múltiples formas, incluso con litigios, la protección de los derechos de los migrantes venezolanos. Ojalá Escobar abordara el debate sin esos ataques personales y sin tantos adjetivos innecesarios. Sería una conversación más productiva sobre un tema complejo.
Entro a los temas sustantivos. Parto del supuesto de que Escobar acepta que normativamente yo tengo razón y que la operación militar de Trump violó la Carta de la ONU pues no cuestiona ese aparte de mi texto. Sin embargo, sostiene que mi análisis es puramente abstracto y por ello tramposo. Lo califica incluso como una deshonestidad intelectual y una evasión política, por cuanto yo estaría dejando de lado el análisis de las “CONDICIONES MATERIALES CONCRETAS” (así escrito, en mayúsculas y con resaltado) en que operan el derecho internacional y la soberanía. Y que entonces caigo en el fetichismo normativo, al desconocer a quien sirve y cómo funciona el derecho internacional. Y que dejo de lado que el Consejo de Seguridad de la ONU puede........
