Autopsia de la derrota de Paloma
Ni en la campaña de Paloma Valencia ni en la de sus rivales vieron venir la magnitud del desplome de la candidata del Centro Democrático.
“Fue un resultado sorprendente, ni en el peor escenario nos lo imaginamos”, dijo la gerente de la campaña, María del Rosario Guerra. “Si a las 4 p.m. del domingo me hubieras dicho que esa iba a ser la votación, hubiera apostado todo en contra”, dijo Nicolás Umaña, encargado de la estrategia de comunicación de la campaña.
En la campaña de Paloma esperaban, por lo menos, conservar los 3,2 millones de votos de Valencia y los 1,2 millones de Juan Daniel Oviedo, su fórmula vicepresidencial. Pero, al final, la fórmula obtuvo solo la mitad de lo que ella sacó y un cuarto de los casi 6 millones de la Gran Consulta de marzo.
¿Qué pasó? La Silla habló con cuatro personas de la campaña de Valencia, con tres analistas políticos y con dos políticos del Centro Democrático para elaborar la autopsia de esta derrota.
La estampida de los últimos días
La estampida de los votantes de derecha de Paloma hacia Abelardo ocurrió los últimos días de la campaña, cuando a Valencia le comenzaron a pasar factura un acumulado de errores estratégicos y tácticos, mientras Abelardo de la Espriella, su contrincante en la derecha, crecía con aura de ganador. La tendencia ya la habían marcado las encuestas, pero no la profundidad de la deserción.
En las elecciones de marzo, solo un 42 por ciento de los que votaron por el Centro Democrático apoyaron a Paloma Valencia en la consulta. El resto se abstuvo. Durante las siguientes 12 semanas, y pese a que Valencia y Álvaro Uribe se esforzaron por contener a las bases de su partido, no solo no lo lograron sino que espantaron a los que habían votado por ella en la consulta.
Según el análisis electoral de La Silla, con base en la metodología de regresión ecológica que analiza los votos por mesa de votación, el 97% de los que votaron por el Centro Democrático al Senado en marzo se fueron en desbandada por Abelardo de la Espriella. Ella sólo retuvo al 1% de los votantes de su propio partido. Tampoco logró retener a los votantes de la Gran Consulta. Apenas 15% votaron por ella. El 70% de los que apoyaron esa coalición se fue con Abelardo y el 13% con Sergio Fajardo. Sus votos vinieron principalmente del centro pero ese se lo dividió con Fajardo.
Desde que Juan Daniel Oviedo quedó de segundo en la Gran Consulta comenzó una negociación entre él y la candidata que tramitaron públicamente. Afirmaron que iban a........
