Los grandes partidos miran las presidenciales desde la barrera hasta marzo
“La campaña a la Presidencia arrancará el 8 de marzo a las cuatro de la tarde”, dice Lidio García, presidente del Congreso y el senador liberal más votado en 2022. Ese día García contará sus votos al Senado y mirará el tablero presidencial para ver a qué campaña puede llegar. La mayoría de la clase política tradicional del país hará lo mismo.
Es un escenario distinto al de 2022. Hace cuatro años el partido Conservador, Cambio Radical y La U llevaron candidatos presidenciales en el Equipo por Colombia, una consulta que ganó Federico Gutiérrez, conocido como “Fico”. A pesar de sacar en total más de 4 millones de votos, “Fico” se quemó en primera vuelta frente a Rodolfo Hernández. Ese recuerdo amargo regresa cuando de nuevo hay un outsider liderando encuestas, como Abelardo, y unas consultas donde el grueso de la maquinaria tradicional no encontró lugar.
Desde ya es claro que los grandes partidos no llevarán candidatos a la presidencia. Hay un puñado de ellos que se han movido hacia De La Espriella, sin mucha visibilidad, y otro con Roy Barreras, que apuesta a unas estructuras de aliados del gobierno Petro para hacerse contar mejor que como lo ponen las encuestas. Pero más allá de esos movimientos menores, la clase política en 2026 se concentra en mantener su poder en el Congreso, mientras acepta su poca relevancia en la carrera presidencial. Al menos hasta después de marzo.
En 2022 la gran mayoría de la clase política tradicional se movió en la consulta de la derecha. El Partido Conservador llevó a David Barguil, Álex Char se lanzó por firmas con apoyos de Cambio Radical y el resto se fue con “Fico” Gutiérrez, incluidas parte de las maquinarias del uribismo. También estuvo Enrique Peñalosa de La U y Aydeé Lizarazo del Mira. Pero después, en primera vuelta, Rodolfo Hernández superó a “Fico” por casi un millón de votos, en una campaña sin políticos visibles, un carácter desparpajado y redes sociales.
Cuatro años después, los primeros intentos de los partidos por ser protagonistas en las consultas naufragaron. Al final se quedaron con precandidatos de bajo perfil y sin afán. En el Conservador hay cinco precandidatos débiles. Otros partidos, como el Liberal o Cambio Radical, ni siquiera hicieron el simulacro. Y en las consultas no hubo nadie que sedujera el apoyo de los congresistas, preocupados sobre todo por sus propios votos.
“Los dos candidatos más fuertes, que le hacen competencia a la izquierda, no están participando en la consulta. Eso le quita entusiasmo”, dice el liberal Lidio García, en referencia a Abelardo y Fajardo que se fueron directo a primera vuelta. En la........
