Los indígenas no deforestan en sus territorios, los colonos sí
Todo lo que necesita saber sobre el poder, la deforestación y la biodiversidad en la región amazónica está en la Silla Amazonía.
La puja política por la autonomía indígena continúa. Al comienzo del gobierno del presidente Abelardo hubo una arremetida contra los nueve territorios indígenas, ocho en la Amazonía y uno en La Guajira, formalizados en el gobierno Petro. El ataque más reciente fue la carta que mandó Gilberto Toro, director de Fedemunicipios, al ministro del Interior, Rodrigo Lara, solicitándole que derogara o modificara las normas que les dieron vida.
Detrás de eso y de la negativa del Congreso a reglamentar los territorios indígenas o Entidades Territoriales Indígenas (ETI) —creadas por la Constitución, al lado de los distritos, departamentos y municipios— está el temor de estos y de los poderes regionales a perder recursos, burocracia y poder político.
El argumento a favor de su consolidación, en cambio, es que las ETI fortalecen la presencia del Estado en la Amazonía y son el mejor vehículo para proteger la selva, un bien de importancia vital a nivel nacional y global.
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La Silla analizó los datos de Mapbiomas —una plataforma de análisis satelital que produce mapas anuales sobre los cambios en la cobertura y uso del suelo— para determinar cómo se ha comportado la deforestación entre 1987 y 2024 (últimos datos disponibles) en los ocho territorios indígenas de la Amazonía que ya están formalizados y cuatro más que están en proceso.
Entre los principales hallazgos está que en casi cuatro décadas, las ETI no han deforestado ni un 1% de su territorio, a diferencia de otras entidades territoriales, y son un factor de protección. También encontramos que la tala en las ETI se explica por factores externos a su manejo: la cercanía a los cascos urbanos, que la dispara, y la llegada de colonos —no indígenas—, como es el caso del movimiento religioso Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal en Amazonas. Estas son las cinco conclusiones a las que llegamos.
Las ETI deforestan menos que otras formas de ordenamiento territorial
En la última década alrededor del 60% de la deforestación se ha concentrado en la Amazonía y en el primer trimestre del 2026 el Ideam reportó que se deforestaron más de 37 mil hectáreas en la región, lo que representó el 76% de los bosques que perdió el país en ese periodo. Sin embargo, al comparar la tasa de deforestación de las ETI con la de los departamentos, se evidencia que es mucho menor en los territorios indígenas.
En la ventana entre 2014 y 2024 —con datos del Ideam— se encuentra que la mayoría de la deforestación se presenta en Guaviare, Putumayo, Caquetá y Meta. Las 12 ETI analizadas se ubican, por el contrario, en Amazonas, Vaupés y Guainía, donde la población indígena es en promedio superior al 80%.
Al ampliar el periodo de análisis entre 1987 y 2024, Mapbiomas evidencia que el porcentaje del territorio nacional deforestado es casi 20 veces mayor que el de las ETI. Al compararlas respecto a los departamentos del resto de la Amazonía la deforestación sigue siendo cinco veces mayor que la de los territorios indígenas.
En el acumulado de casi cuarenta años, los doce territorios indígenas analizados, solo deforestaron el 0,88% de su territorio. Esto comparado con el 10,07% de los seis departamentos de la Amazonía y el 19,94% del territorio nacional.
Las ETI pueden desacelerar la deforestación
Arica tiene una extensión de alrededor de 1.500 hectáreas y en ella habitan cerca de 1.500 personas que pertenecen a 12 comunidades indígenas. Es la única Entidad Territorial de la Amazonía en la que se ha desacelerado la deforestación desde 1985, según los datos de MapBiomas.
Miguel Antonio García, representante legal de la entidad territorial y miembro del pueblo huitoto murui, le explicó a La Silla que en el territorio solo se tumban árboles para hacer chagras —forma de cultivo propia de las comunidades indígenas— y que son de subsistencia en áreas de alrededor de 50 m2. En el caso de Arica, por cada árbol que se tumba para hacer la chagra, se siembra uno frutal.
Según la narración de los mayores, el Padre Creador les entregó todo intacto y su mandato era el de cuidar, proteger, ser guardianes de la selva y el bosque y mantener el equilibrio........
