Este es el legado que deja Petro en la transición energética
Uno de los ejes claves de los cuatro años de la presidencia de Gustavo Petro tuvo que ver con la transformación energética. Esta fue la piedra angular de su discurso económico y ambiental, que insistió con una urgencia nunca antes vista en el país en abandonar los combustibles fósiles y migrar hacia una matriz energética limpia.
Para desarrollar esa estrategia desincentivó la explotación de fósiles, enfrentandose con gran parte de los sectores empresariales del sector energético e incluso con antiguos aliados de la izquierda, que la consideraban una apuesta riesgosa para las finanzas del Estado. Aunque prometió, a cambio, una transición energética justa, hoy los hogares pagan más por el gas natural y la entrada de nuevas fuentes limpias no ha bajado los precios de la energía. Por el contrario, han aumentado ante la mayor dependencia del gas importado.
Sí logró un histórico aumento de las energías solares que contrasta con el pobre avance de las eólicas. Ecopetrol entró más decididamente en los negocios fuera de los hidrocarburos, aunque en medio de críticas sobre la sostenibilidad de la empresa y múltiples ruidos de corrupción en la compañía bajo su administración. También quedó pendiente una definición de la hoja de ruta nacional sobre transición energética.
Estos son los avances y los problemas que le deja Gustavo Petro a Abelardo de la Espriella.
Un aumento histórico de la energía solar
En los resultados concretos de las energías renovables, el gobierno alcanzó el objetivo de aumentar a 3 gigavatios su aporte en la matriz energética, especialmente gracias a las solares. Con esto superan el aporte de la mayor hidroeléctrica del país, Hidroituango, que tiene una capacidad instalada proyectada para generar 2,4 gigavatios.
Esto implica que la participación de las solares pasó del 2 por ciento de la matriz energética de Colombia en 2022 a más del 14 por ciento en 2026. Según lo presentó el ministro Edwin Palma, esto son dos veces la apuesta del Plan Nacional de Desarrollo.
Esa expansión fue producto de una mezcla de proyectos solares de pequeña y gran escala donde hubo inversión privada y pública.
Entre el 80 y 90 por ciento de la capacidad solar instalada vino de inversión privada, según SER Colombia, la asociación de empresas de energías renovables en el país.
La cartera energética sirvió para agilizar los trámites que necesitaban esas empresas para ponerlos a andar, muchos de los cuales venían de administraciones pasadas. La Agencia Nacional de Licencias Ambientales estimó que la reducción de los tiempos de licenciamientos de esos trámites es del 70 por ciento.
Aunque no toda esta energía adicional todavía está operando formalmente en el sistema. Según datos de XM, el operador del mercado, las renovables tienen una capacidad efectiva de 2 gigavatios, es decir, contando energía que ya está operando y no sólo está en pruebas.
Para ayudar a ese crecimiento, fue clave un decreto conocido como LASolar del MinAmbiente y la ANLA que reduce los tiempos de licenciamiento de 152 días a 40 días para proyectos solares de entre 10 y 100 megavatios, proyectos considerados como de pequeña escala.
Otra de las figuras para avanzar las solares fueron las comunidades energéticas, con la idea de llevar energía limpia a comunidades vulnerables y democratizar el sistema de generación eléctrica del país. Se trata de grupos de ciudadanos a los que el Estado les instala páneles solares que gestionan colectivamente para proveer luz a ese grupo de hogares y con la posibilidad de vender excedentes de energía.
La idea nació en Europa y ya tenía unos pilotos exitosos antes de Petro, pero en este gobierno se volvió una política pública.
Buena parte de estos proyectos se canalizaron a través del Fenoge, la entidad apéndice del MinEnergía que en el gobierno Petro pasó de tener 30 mil a 600 mil millones de pesos de presupuesto. Esta se enfocó en entregar paneles solares comunitarios para reducir los costos de la energía de las personas más vulnerables. El programa contempló la construcción de hasta 500 comunidades energéticas, pero de estos muchos siguen sin ejecutarse. Un documento técnico del Fenoge de mayo de 2026 habla de 48 comunidades energéticas que entraron en operación.
Algunos de los contratos quedaron en manos de aliados financiadores del gobierno Petro. Por ejemplo, el megacontrato de la Unión Temporal Energiza que lidera una de las empresas de la malla empresarial de Euclides Torres, el empresario que apoyó la campaña de Petro y ahora se convirtió en zar de las energías renovables.
En enero de este año, todavía no habían entregado ninguno de los parques solares de las comunidades energéticas que se comprometieron a entregar.
Ayudó a cerrar el subsidio a los combustibles fósiles
Durante su gobierno, el presidente Gustavo Petro subió el precio de la gasolina con una disciplina fiscal que hasta sus contradictores aplaudieron. Gracias a esto ayudó a cerrar la brecha del Fpec, un subsidio a los precios........
