Tareas del Emisor: Contener inercia inflacionaria y dependencia fiscal
Tal como se temía, la inflación comenzó con tendencia alcista en Colombia, pasando de 5,1% anual en diciembre de 2025 a 5,4% en enero de 2026. Resultado de una vigorosa demanda agregada que ha continuado apoyándose en una excesiva expansión del gasto público (2023-2025) y en un desbordante reajuste del SML; antes a ritmos de 4% real por año y ahora de 18% real en 2026.
Al completarse el quinto año consecutivo con pérdida de la meta de inflación de 3% anual (2021-2025), el Banco de la República se vio forzado a elevar nuevamente su tasa de interés repo de 9,25% a 10,25% en enero de 2026. Esto implica que la postura monetaria, que ya venía siendo restrictiva en 4% real a lo largo de 2025, ha tenido que endurecerse a 5% real para contener unas expectativas de inflación que han saltado de 4,5% a 6,5% para finales de 2026. Todo indica que el Emisor tendrá pronto que llevar dicha tasa repo hacia 11% nominal para contener este grave desanclaje inflacionario.
Las tareas del Banco de la República se han vuelto entonces más exigentes de cara a este nuevo año 2026, donde todo apunta a completar el sexto consecutivo en que se perderá la meta de inflación, con la pena institucional de estar promediando una inflación de 7% anual durante 2021-2026 (ver gráfico adjunto). Esta cifra más que duplica la meta postulada por el esquema de inflación........
