Talento que despega, país que no lo retiene
Colombia celebró, con razón, un hecho extraordinario: varios profesionales colombianos participaron en la misión Artemis II, uno de los proyectos científicos más ambiciosos del siglo XXI. Esta realidad es la confirmación de algo que el país ya sabe, pero no termina de asumir en serio: Colombia tiene talento de clase mundial. Ahí están los nombres: ingenieras y científicos formados en distintas regiones del país, hoy protagonistas en una misión que marca el regreso de la humanidad a la órbita lunar.
Desde la dirección de vuelo, los sistemas del cohete, el soporte vital o la recuperación de la cápsula, su participación no fue simbólica; fue estructural. Pero, junto al orgullo, hay una pregunta incómoda que el país debería hacerse: ¿por qué ese talento encuentra su máximo desarrollo fuera de Colombia? Porque este no es solo un caso de éxito; es también un síntoma. Durante años,........
