Una carta de Alfredo Bryce, por Mirko Lauer
París, 3 de mayo de 1972
Te contesto al vuelo unas cuantas líneas, porque tengo que asistir al vernissage de una amiga, que si no voy me mata, y ya se me hace tarde. Pero tampoco quería dejar pasar más días sin responderte sobre el cuento que me pides.
Puedes usarlo, por supuesto; recuerdo que [Carlos] Barral me autorizó a publicar todo lo que quisiera, aunque más tarde cayera en sus editoras manos en forma de libro. En todo caso, si no se acuerda de su promesa-autorización, me cago en la noticia,........
