Las reformas que la pandemia dejó atrás, por Miguel Palomino
Durante las elecciones del 2021 hubo muchos temas de fundamental importancia para el país de los que, en la práctica, se dejó de hablar por la magnitud de la crisis impuesta entonces por la pandemia. Eran temas que se dejaron para más adelante, pero que nunca se retomaron, salvo para empeorarlos.
Entre estos temas se encuentran la educación y la salud, que no deberían verse con una óptica de izquierda ni de derecha. En ambos casos, la pandemia detuvo cualquier discusión sobre reformas críticas, aun cuando la misma crisis nos mostró lo vulnerable que era nuestro país en estos dos campos. En salud, todos los peruanos recordamos la ausencia de camas y de oxígeno, y el caos generado por las malas decisiones que llevaron a que el Perú fuera el país con la mayor mortalidad del mundo. Se estima que el número de peruanos que murieron en exceso durante este caos fue de aproximadamente 220.000. Es una cifra monstruosa que nos muestra el costo de hacer mal cosas tan importantes. En educación, los niños peruanos fueron de los que más sufrieron en el mundo por la pandemia, tanto en términos de días perdidos sin colegios como por la pérdida de logros en matemáticas y lenguaje.
Desde la pandemia, el Estado peruano ha mostrado total incapacidad para hacer algo en beneficio de sus ciudadanos en estas dos funciones prioritarias del Estado y, de paso, tampoco en seguridad ni justicia. Entre el 2019 y el 2025, la satisfacción de la población con los servicios médicos públicos cayó de 45% a 30%, y la satisfacción con las escuelas públicas pasó de 31% a 24%. Ambos indicadores están en su nivel más bajo desde que se tiene registro. En 2012, por ejemplo, la satisfacción con los servicios médicos........
