Lima no es el Perú: hay que mirar al interior del país, por Marianella Ledesma
Cuando uno quiere adquirir un producto, existen muchas marcas sobre un mismo producto y no sabemos cuál elegir; entonces, se acerca un vendedor muy amable y nos ofrece algunas marcas, pero lo peculiar es que ese ofrecimiento amable responde a una preselección que ha hecho el vendedor para ofrecerlo como primera alternativa, sea por el precio, la calidad, por la comisión que recibirá, etc.
Luego de habernos dejado influenciar por las recomendaciones del vendedor, descubrimos que el vendedor que nos ofreció el producto era un impulsador de la marca, por ello, lo promocionaba y lo colocaba bajo nuestra mirada, para que prefiramos elegir su producto. Esta experiencia que comparto es lo que hemos vivido en el reciente proceso electoral, a través de algunas empresas encuestadoras, poco o nada confiables, que prefiero no citarlas.
Frente al universo de partidos políticos, se realiza una preselección sobre qué producto o candidato se levantará (léase impulsará) en la encuesta y la oportunidad de hacerlo; y todo ello para medir la reacción del elector consumidor frente al candidato que se promociona. El elector limeño no es el mismo del interior del país, pues cada uno tiene su propia problemática y expectativas en la oferta electoral; por tanto, una primera aproximación que se tiene a la información que brindaron las encuestas es que fueron construidas con una mirada citadina y limeña. No se recogió con la misma intensidad lo que estaba sucediendo con el público votante del interior del país; como si el elector limeño fuera suficiente para decidir las elecciones del país, y ello no es así.
Se ha culminado una etapa del proceso electoral nacional y ninguna empresa encuestadora acertó en quién ocupaba el segundo lugar; muchas empresas ni siquiera se imaginaron que el partido Juntos por el........
