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El reino de los enanos y la bancada cero

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15.06.2026

Érase una vez un pueblo bello, cuyos habitantes estaban gobernados por un grupo de enanos. Se decidió buscar un nuevo líder, pero se puso como condición que fuera otro enano quien alcanzara la llave del poder, la que se encontraba en la cima de una elevada montaña. Se buscó deliberadamente promover la participación de muchos competidores enanos.

A cada uno se le entregó una escalera para que alcanzara el objetivo. Los contrincantes decidieron competir con campañas, mensajes confusos o alianzas temporales entre clanes rivales. De esta forma, cada vez que un clan crecía un poco, surgía alguna situación que lo diluía, y se debilitaban mutuamente. Todo esto ocurrió hasta que decidieron cambiar de estrategia y unirse para construir una gran escalera entre todos los enanos, que superara en fuerza y alcance al tradicional grupo que mantenía el poder.

A lo largo del cuento, se advierte que los demás clanes de enanos intentaban subir, pero siempre se encontraban con un recorte o con una barrera que solo quien controlaba el poder les impedía superar. Daba la apariencia de que todos competían, pero la cima era inalcanzable, pues mientras más divididos iban, más difícil sería la victoria. Fragmentar a los competidores es una estrategia para debilitar la conquista del poder. Al final, los enanos advirtieron que, sin importar cuántas escaleras se corten, siempre existía una guía invisible que impedía conquistar ese poder, y descubrieron que la fuerza para alcanzarlo no está en la dispersión de los votos ni en la fragmentación, sino en la unión entre todos los excluidos.

La historia no solo habla de que la unión hace la fuerza, sino que advierte que, en toda sociedad organizada entre una minoría que dirige y una mayoría que es dirigida, se debe observar no solo quiénes integran la élite de gobierno, sino la calidad de su........

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