Y mientras tanto... El Estado Ladrón
Hace poco más de 30 años, Carlos Lemos Simmonds publicó un libro con un título incómodo: El Estado ladrón. No era una metáfora. Era un diagnóstico. Decía que el Estado colombiano había pasado “de ser inmenso, costoso, perezoso y fisgón a convertirse en algo peor: un malhechor”. Que el impuesto no servía para redistribuir la riqueza, sino para concentrarla en manos de quienes hicieron “de la burocracia una ganzúa y de la política una mafia con antifaz”. Y, mientras tanto, tres décadas después, el país vuelve a enfrentarse a más impuestos y a la misma pregunta: cuánto más puede cobrar un Estado que no demuestra usar bien lo que ya recauda.
En 2022 retomé esas palabras desde esta misma tribuna, frente a una reforma tributaria que repetía los vicios de siempre: más recaudo, menos eficiencia y poca austeridad........
