Entre encuestas y mitines, por Eliana Carlín
Las encuestas electorales en contextos de alta fragmentación política e informalidad estructural enfrentan un problema: cuando los competidores por acceder a la segunda vuelta registran porcentajes bajos, las diferencias entre ellos tienden a caer dentro del margen de error estadístico. Esto produce dos efectos simultáneos. El primero es editorial: cada medio decide a quién colocar primero frente a un empate técnico, convirtiendo una decisión de diseño gráfico en una declaración política implícita. El segundo es más serio: la ciudadanía pierde confianza en la encuesta como instrumento de proyección, precisamente cuando más la necesitaría.
A estos límites propios de la dispersión del voto se suman otros de naturaleza estructural. El llamado shy voter effect........
