El espíritu animal
El estado de ánimo de los empresarios determina, según Keynes, buena parte del comportamiento de la economía. Es lo que él llama el espíritu animal y que no es otra cosa que el optimismo o pesimismo respecto al futuro que tengan los empresarios. Mayor confianza empresarial trae necesariamente mayor inversión, empleo y crecimiento, y, por el contrario, cuando hay pesimismo empresarial no hay inversión, o esta disminuye, lo que afecta directamente el crecimiento de la economía.
Todo indica que el ánimo de los empresarios desde el 7 de agosto es positivo y prueba de ello es la generosidad con que se han manifestado al momento de una crisis como la que generó el terremoto de hace unos días. No es que esos mismos empresarios no hayan tenido la generosidad en episodios anteriores, sino que tal vez no tenían la confianza necesaria para que esos dineros fueran........
