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El campesino, el huevo y la patata

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22.03.2026

El invierno era la época de mayor abundancia de patatas, que se almacenaban en espacios oscuros, secos y ventilados, situados por lo general en los bajos das casas y, a veces, también en los hórreos. La mayor parte de la patata gallega, incluida la de la Limia, se recogía en los meses de septiembre-octubre. Esta solía ser la cosecha principal, compuesta primordialmente por las variedades Kennebec y Agre, sin duda a las más comunes, pero en numerosas parroquias se cultivaban también otras castas tardías, cuya recolección se extendía hasta noviembre siempre que las condiciones meteorológicas resultaran favorables. De este modo, el campesino consumía las patatas cosechadas en otoño durante todo el invierno y la primavera, aunque, al acercarse el mes de mayo, lo que había disponible eran patatas viejas, que comenzaban a brotar y a tornarse más gruesa y oscura su piel. Los campesinos limpiaban los brotes para ampliar su utilización hasta la llegada de las primeras patatas nuevas del año siguiente.

La época de mayor abundancia era la........

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