Oriente y occidente
Sir Henry, este mango está pasado.
–Lo siento muchísimo, majestad.
Estas dos líneas de diálogo pertenecen a la preciosa película de Stephen Frears “La reina Victoria y Abdul”.
A cualquiera que recuerde la escena y el contexto en que se produce le saltará una inevitable sonrisa irónica a la cara, y también al corazón claro está.
Abdul, el criado indio de la reina Victoria, le habla a menudo a la reina del sabor inigualable de los mangos y le cuenta historias maravillosas sobre esa fruta, así que ella ordena a sus ministros que le traigan uno de la India para probarlo.
Pero como es lógico cuando por fin llega el mango a Inglaterra tras un largo e imposible periplo por mar y tierra Abdul lo........
