Fiesta nacional con la campaña electoral y Ceuta, de fondo
La campaña electoral impregnó la Fiesta Nacional desde que se iniciaron los actos institucionales con el desfile de las Fuerzas Armadas. Todos pendientes de cómo iba a recibir el público al presidente de Gobierno, tras varios años de gritos. Si hace dos años llegó más tarde que el rey para que se solaparan los abucheos, éste decidió permanecer en el interior de su coche hasta que se acercó el de los reyes seguido del que ocupaban sus hijas. La bronca fue sonora mientras Sánchez permanecía en su vehículo. Y al salir, la cosa no empezó con buen pie.
Como contraste, los vivas al rey y a España, ante el aspecto serio, distante, de Pedro Sánchez, que una vez iniciada la recepción en el Palacio Real se fue en cuanto pudo. Tampoco permanecieron mucho tiempo los ministros, ni Feijóo,........
