De uno y otro lado
Sánchez ha cogido por los pelos aquel bonito lema de “No a la guerra” que los intelectuales de las artes cinematográficas que se suponen a sí mismos recipiendarios y únicos practicantes de la cultura, y lo ha puesto otra vez en circulación aunque los aviones sigan saliendo de Rota y haya mandado una fragata de lujo a la zona de conflicto eso sí, con el extraño mandato de no salir a la mar no sea que se le peguen las ganas en su contacto con el portaviones que ha mandado Macron y tengamos una contradicción con el mensaje de paz que trasmitimos. En esta situación, Sánchez tiene que actuar pisando........
