Contra la retórica
De Marco Aurelio a Gabriel Rufián, salvando todas las distancias, se nos ha advertido sobre los peligros de la retórica. Uno, el hombre reflexivo, y el otro, acuciado por las urgencias de encontrar un puerto de arribada, han recomendado los caminos ceñidos a la gestión de lo concreto. Las teorías nos alejan de lo terrenal; en cambio, encarar los problemas nos sitúa ante la medida de nuestras fuerzas y, en consecuencia, de las limitaciones propias y del contexto. Recuerden: “o soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo”.
En sus mejores años, Ortega y Unamuno fueron predicadores contra la retórica y en favor de ocuparse en lo concreto, lo menudo, lo........
