¿También el rey, ministro?
Suele pasar que cuanto más reaccionario es el político, menos tolerante se vuelve, y más mandón y faltón se tornan sus actos y sus manifestaciones verbales, televisadas, radiadas o difundidas en ese territorio de libre libertinaje conocido como redes sociales. Pasa con el alcalde de turno, ya se me entiende, sea de ciudad o de pueblo, y pasa con el diputado o senador de refriega y con el político maleducado. Al ministro tuitero le llamaron desde la oposición “ministro macarra” por sus malas formas destempladas y su habitual facilidad para insultar y no reconocer jamás sus errores, que son muchos y muy reprobados. Pero Oscar Puente ha traspasado los límites de lo admisible criticando al rey por hacerse una foto con un periodista que no es de su agrado porque no comulga con sus ideas ni se........
