La vida nos separa, la enfermedad y la muerte nos igualan
Por qué nos empeñamos en tratarnos de forma tan desigual mientras estamos vivos cuando está en nuestras manos construir un mundo nuevo en el que exista igual dignidad para todos?
Aunque la cotidianidad nos encauce por senderos divergentes, es evidente que los seres humanos compartimos un mismo destino biológico. Actualmente, la sociedad padece una preocupante obsesión por el estatus, la codicia y acumulación material y la diferenciación individual; se construyen muros artificiales en lugar de tender puentes y unificar esfuerzos hacia un bien común. Sin embargo, la sobriedad de una sala de espera hospitalaria o la irrevocabilidad del cementerio hacen que desaparezcan por un instante las clases sociales de golpe. Es ahí donde se constata cómo un diagnóstico médico detiene el mundo por igual para un directivo de alto nivel que para un trabajador corriente. La enfermedad desnuda los egos, despojando al ser humano de sus privilegios materiales y........
