El arte de la prudencia, Pepiño Blanco y Zapatero
En su célebre obra “El arte de la prudencia”, Baltasar Gracián dicta algunos consejos que parecieran haber sido inspiradas en los acontecimientos que estos días vivimos los españoles: “Los amigos deben ser elegidos con cuidado, pues que también hay que valerse de ellos. Aunque el ideal del sabio es bastarse a sí mismo, los amigos son como una segunda naturaleza. En cualquier caso, hay que ser selectivo y excluyente. Con los demás, en general, hay que tener especial precaución: la reputación depende de ellos, y por eso hay que evitar habladurías y rumores, así como ostentaciones”.
Pero dice más, ya señala que el éxito social depende de la ocupación: “Provocar la expectación es también una forma de control, y mucho más conocer el punto débil de los demás”. Y añade que, de cara a los demás, hay que actuar siempre con la sensación de transparencia y concluye: “Los otros pueden ser manejados apoyándose en distintas técnicas de persuasión y seducción a través de ocultaciones y medidas de aquello que conviene celar (o sea, encubrir algo que no se note o no se descubra) o mostrar”.
El problema de........
