¿Por qué el rey no ha viajado a Ceuta?
Cuando, como ha ocurrido en el caso de Ceuta, nos vemos abocados a una grave crisis del Estado, es cuando tomamos nuevamente conciencia de que España carece de una legislación que defienda eficazmente a ese Estado, de la misma manera que carece de una regulación suficiente sobre el papel que puede y debe desempeñar el rey. Así, don Felipe se ha visto de hecho relegado a un rol casi de mero observador ante los gravísimos acontecimiento que, entre el fuego, el agua y el “primo” marroquí, han asolado la conciencia y el territorio del país. Hasta que el monarca estalló: “El Estado (o sea, el Gobierno en este caso) debe velar por su seguridad y por evitar que estos hechos vuelvan a repetirse”. Y ahora ¿qué?
La verdad es que Pedro Sánchez, el hombre que hace una semana nos decía que España marchaba viento en popa, siendo la envidia de esa Europa........
