¿Florentino, o más bien Tino, el de la tasca?
Mi único contacto personal con Florentino Pérez, fue durante el funeral por el fallecimiento de mi tío Miguel Ángel, hace ya dos años. Junto a Butragueño, en un discreto segundo plano, nos acompañó. Mañana y tarde. En el tanatorio y en el funeral.
Una muestra de respeto, muy por encima de lo esperado, que contrastó con esa falta de empatía o sensibilidad que algunos le atribuían. Me pareció todo un señor, de pies a cabeza. Una persona con valores, también gestor de una gigantesca estructura deportiva.
Por eso me sorprendió tanto esa repentina comparecencia ante los medios. No es que don Florentino perdiese los papeles. Es que se presentó sin ellos. Con una actitud impensable años atrás. O nadie le aconsejó sobre el momento y forma de hacerla o, simplemente, a nadie hizo caso. Lo cual es más grave.
En lugar de imitar a un Joan Laporta, quién pierde el sentido con las burbujas del........
