Conocer (y reconocer) a los pájaros del jardín
El herrerillo tenaz. Con su canto-martinete, este amigo de pecho amarillo es la felicidad que abre y cierra el día. Alguno he enterrado bajo el sauce, muerto por los gatos implacables. Y les pido perdón rellenando los comederos, colgando casas-nido, dejándoles agua fresca cuando el verano.
El arrendajo chivato. Este primo de la urraca ayuda a caminar al bosque con sus despensas de bellotas olvidadas. Su llamado advierte que se aproxima un humano funesto, que lo es menos cuando consigue ver su plumaje azul cobalto entre las ramas. Todo un sueño mineral.
El águila en el poste. Que veo cada mañana desde la bici y con quien negocio un........
