La "ley ELA" se ceba con Fernando
Si no la han visto, les sugiero una deliciosa película: “100 metros”, protagonizada por Dani Rovira y Karra Elejalde, basada en hechos reales y con un tipo de esclerosis como argumento. Karra, que encarna a Manolo, el gruñón suegro de Dani, que hace el papel de Ramón, le dice: “Todos tenemos una enfermedad degenerativa, la vida”. Lo que viene ahora sí son hechos reales. Fernando tiene 49 años y ni siquiera hace un año que le diagnosticaron esclerosis laterial amiotrófica, conocida con el letal acrónimo de ELA.
Un auténtico sadismo biológico. En solo unos meses ha pasado a ser un dependiente en grado tres plus, la máxima calificación, y ha perdido totalmente su autonomía. Está hospitalizado desde hace dos meses y medio por un súbito agravamiento de su patología. Vive conectado a un respirador que le suministra oxígeno a través de una traqueostomía, tiene una sonda nasogástrica y una urinaria, y otros aparatos imprescindibles para mantener sus constantes vitales. Su cuerpo está totalmente paralizado, únicamente mueve los ojos y es capaz de vocalizar, pero la comprensión de la lectura de labios es muy compleja para la mayoría de los que le rodean, incluyendo el personal sanitario. Sufre frecuentes........
