Siguiente temporada: en carne viva
Durante las últimas semanas, los espacios de opinión política en Bolivia se han dedicado a discutir casi obsesivamente quién ganó y quién perdió tras el levantamiento del eterno bloqueo de 50 días y 500 noches. Quién salió fortalecido y quién quedó debilitado. Es una pregunta que tiene un problema de origen, toda vez que no hubo una sola boliviana o boliviano que atravesara estos días sin pérdidas.
Todos perdimos algo: unos perdieron ingresos, otros su fuente laboral, otros ahorros, otros la salud, y alrededor de 22 personas: su vida. Pero si nos pensamos colectivamente, podemos decir que terminamos de perder aquello que sostiene cualquier convivencia democrática: la posibilidad de reconocernos como una comunidad política compartida.
Así las cosas, quizás la imagen más precisa para describir este momento no sea la de una batalla........
