Gobernar sin gobernar
Una semana más, la realidad de una Ceuta doliente, con unos problemas cotidianos inauditos, se impone sobre el resto de la actualidad. ¿Cuántos inmigrantes de los que entraron a nado este verano siguen allí? ¿No os parece increíble, como poco, que lo desconozcamos 50 días después del intento de invasión marroquí? ¿Qué les decimos a los ceutíes cuando se quejan de que no funcionan sus servicios básicos y de que se sienten cada día más inseguros y abandonados a su suerte?
¿No os parece un parche trasladar a unos cuantos inmigrantes desde la playa del Trampolín a las carpas del puerto? Y desde ahí, desde esas carpas, ¿a dónde les llevarán? ¿Y qué pasa con todos esos........© La Razón
