Credibilidad y éxito de la política económica
Dos gobiernos pueden anunciar la misma medida técnica —una regla fiscal, un ajuste cambiario, una reforma legal— y obtener resultados opuestos. La diferencia rara vez está en el diseño de la política. Está en si el público le cree a quien la anuncia.
Desde los años setenta la economía lo explica: Kydland y Prescott, y después Barro y Gordon y Rogoff, mostraron que una política óptima en el papel fracasa si los agentes anticipan que la autoridad se desviará de ella cuando convenga. Ese cálculo cambia el equilibrio antes de aplicar la medida. Por eso la independencia efectiva de un banco central, la comunicación consistente y el anclaje de expectativas no son detalles institucionales: la evidencia los asocia con menor inflación, menor volatilidad y menor costo de financiamiento.
Todo gobierno arranca su gestión con una cuota relativamente alta de credibilidad, más aún si sucede a una administración que dejó descontento generalizado: hay una expectativa de cambio que el público está........
