Manuel Buendía, el periodista que México sigue asesinando
Esta columna quiero dedicarla a los jóvenes estudiantes de periodismo, que bien saben que han elegido uno de los oficios más apasionantes, pero también uno de los más riesgosos en este México particularmente convulso.
Que entiendan lo difícil —y peligroso— que siempre ha sido defender una opinión, investigar aquello que el poder quiere ocultar o exhibir verdades incómodas que a veces sólo encuentran refugio en la ironía; esa herramienta brillante que para tantos periodistas ha sido traicionera y letal.
Que sepan quién fue Manuel Buendía, a cien años de su nacimiento (24 de mayo de 1926 en Zitácuaro, Michoacán).
La profecía cubana de John Womack
Porque su nombre no sólo pertenece a la memoria del periodismo mexicano; también a la historia de la violencia contra la prensa y a la larga lista de advertencias que este país le ha dejado a quienes ejercen el oficio de informar.
Buendía fue un obsesionado por investigar las zonas oscuras del Estado mexicano, las redes de corrupción, las operaciones clandestinas, el narcotráfico, las agencias de inteligencia extranjeras y los pactos inconfesables que se tejían detrás del discurso oficial.
¿Verdad que nos suena........
