Constellation Brands se debilita entre retrasos, aranceles y un consumo a la baja
Constellation Brands México enfrenta nuevos problemas y un deterioro significativo en su panorama operativo y financiero, en medio de retrasos estratégicos, presión regulatoria y una demanda cada vez más frágil. La compañía, encargada de comercializar en Estados Unidos marcas como Corona, Modelo, Pacífico y Victoria, atraviesa un periodo de alta incertidumbre que ya impacta sus expectativas de crecimiento.
Uno de los principales problemas es el nuevo aplazamiento en su planta cervecera en Veracruz. El arranque de operaciones, que originalmente estaba previsto para finales de 2025, ha sido pospuesto de forma reiterada y ahora se espera hasta la mitad del año fiscal 2026, es decir, entre finales de agosto y principios de septiembre. Este cambio evidencia no sólo ajustes en tiempos de ejecución, sino también dificultades en la planeación en un entorno más complejo. La instalación sustituye al proyecto cancelado en Mexicali tras la intervención del gobierno de Andrés Manuel López Obrador por cuestionamientos relacionados con el uso del agua, lo que ya había representado un golpe previo a su estrategia de expansión.
El retraso en Veracruz resulta especialmente delicado porque esta planta es clave para sostener la exportación hacia Estados Unidos, mercado del que depende prácticamente toda su operación cervecera. La compañía opera bajo un modelo altamente expuesto a la relación bilateral, lo que la deja vulnerable ante cambios regulatorios. Ese riesgo ya se materializó con........
