La maternidad “hace aguas”
La leí dos veces de un tirón, en cosa de días. Tiene solidez narrativa, humor finísimo. El silencio es exacto en su apenas dosis y el arco narrativo, impecable. Aunque parece ocurrir en la superficie, toca fibras internas. La dependienta, de Sayaka Murata (Duomo Ediciones, Barcelona), trata de una chica rara que trabaja en una konbini, tienda de conveniencia. En el intento de encajar en la sociedad, Keiko viste a plenitud el rol de “la dependienta”. Los ruidos del local se vuelven el soporte identitario que necesita y vive en conexión con las repisas de comida rápida, incluso si no está ahí.
Todo el mundo parece feliz con y por ella, si bien la expectativa cambia con los años. Ante la inexplicable presión social por ser madre,........
