La Rana y El Jando, los bandidos fantasmas
Los delincuentes son escurridizos. Utilizan varias identidades e invierten recursos en volverse fantasmas en las cavernas de la vida pública. El antídoto, para que no se salgan con la suya, es la información y en particular la de inteligencia. El problema, como suele ocurrir, son los recursos y no siempre se tienen a la mano las herramientas que conduzcan a una identificación eficaz.
Es lo que pasó con Mauro Núñez El Jando, quien estuvo en manos de las autoridades mexicanas, inclusive en prisión, pero optaron por enviarlo a Estados Unidos.
Privilegiaron la seguridad, eso dicen, y desecharon las posibilidades para fortalecer o, al menos, apuntalar una indagatoria, la del traslado de Ismael El Mayo Zambada a Nuevo México, en la que,........
